Así será su pensión si tiene 50 años

Tras la reforma del Gobierno.

. Quien cotice 38 años y lo haga por base máxima los 25 previos al retiro, cobrará 2.498 euros al mes

. Si lo hace por la media, percibirá 1.783; y solo 645 si paga por base mínima

La Tesorería General de la Seguridad Social proporcionará desde enero de 2014 a todos los cotizantes que tengan cumplidos los 50 años una estimación de la pensión que cobrarán el primer mes tras su jubilación. Para las edades más cercanas a la edad de retiro, las proyecciones que haga tendrán una validez bastante aproximada, pero la irá perdiendo a medida que la edad esté más cerca de los 50 años, y, por tanto, más alejada del punto de la jubilación, puesto que las cotizaciones de los años venideros solo pueden construirse con estimaciones. Dada la virulencia de la crisis actual, es muy complicado considerar que los cotizantes pueden mantener su carrera hasta el final, y más aún que puedan hacerlo con las aportaciones actuales. Pese a todo ello, CincoDías ofrece aquí una estimación de la cuantía de pensión que cobrarán tres personas que tengan ahora 50 años justos, y que tengan bases de cotización diferentes: la máxima del sistema, la media y la mínima de los grupos de cotización tres a siete.

En todos los casos, se considera que tienen una larga carrera de cotización, (siempre suficiente para acceder al 100% de la base reguladora) y que llegarán a 2029, año en el que deberán jubilarse legalmente con 67 años, con bases similares a las actuales y que ya tienen desde 2005, primer ejercicio de los 25 años que computarían para calcular su primera prestación. El resultado se especificará en euros constantes de hoy para dar idea exacta del poder real de compra que cada persona puede disfrutar en el retiro.

Dado que simulamos un cálculo de una pensión causada en 2029 (cuando los cotizantes considerados alcancen la edad de 67 años), tomamos las bases de cotización aportadas en los 25 años previos: desde 2005 incluido. Las de 2005 a 2011 (ambas incluidas) las actualizamos con el IPC medio de este periodo (2,61% anual); las de 2012 y 2013 las consideramos por su valor nominal, y las restantes hasta 2029, por la cuantía de la base de 2013 para ofrecer el valor en términos constantes de hoy.

Caso 1. Base de 3.425 euros. La aplicación de la fórmula que recoge la Seguridad Social, y que fue aprobada en 2011 en la última reforma, determina que la suma de todas las aportaciones de los 300 meses que conforman los 25 años señalados por la ley, llegarían a 1.020.444 euros para una persona de 50 años que cotiza por la base máxima siempre (ahora 3.425 euros al mes). Su división entre 350 cifra una primera pensión de 2.915,5 euros mensuales, 40.817 en términos anuales.

Pero la Seguridad Social tiene establecido un tope a la pensión máxima, que obliga a que a esta persona se le limitaría la pensión a 2.497,9 euros al mes, o 34.970,7 euros al año. El resto de la prestación que según el cálculo actuarial se ha financiado, se destinará a ejercer la solidaridad con los cotizantes de rentas menores, los que no llegan a la pensión mínima garantizada.

Cotizante de base media

Los cálculos realizados con la misma técnica de actualización (corrección de inflación y valor constante para aportaciones de los próximos 17 años) solo son válidos si se mantiene estable la legislación, y dando por bueno que los movimientos de las bases de cotización fuesen coherentes con la inflación, y que ésta se moviese como lo ha hecho en los últimos siete años: avance medio del 2,61%.

Caso 2. Base de 2.093 euros. Para un trabajador de 50 años con bases situadas en la media aritmética entre la máxima de los siete primeros grupos de cotización y la mínima, lo que supone 2.093 euros al mes, la aplicación de la fórmula determina una primera pensión de 1.783 euros al mes, o 24.962 al año.

Caso 3. Base de 755 euros. En el tercer caso analizado, el que un asalariado con 50 años ahora y que podría considerarse mileurista, con una base de cotización actual de 755 euros mensuales (la mínima del grupo 7), la primera pensión en 2029 sería de 645 euros al mes, o unos 9.041 euros al año. Esta cuantía estaría ligeramente por encima de la pensión mínima garantizada para personas sin cónyuge a cargo (601,4 euros mensuales, por 14 pagas), pero debería cumplimentarse en caso de tenerlos hasta los 742 euros al mes o 10.388 anuales.

En la infografía adjunta reproducimos la fórmula exacta para simular todo tipo de pensión, y que cada cotizante contabilice sus aportaciones reales, que pueden haber tenido un comportamiento no uniforme. Además, puede tener carreras de cotización interrumpidas y no llegar a los 38,5 años exigidos para tener el 100% de la base reguladora.

Pero considerando la situación laboral y el proceso devaluativo que se ha iniciado, si una persona de 50 años, con base máxima hasta ahora, pierde su empleo y encuentra otro a mitad de precio (base media), se encontrará con una pensión en 2029 de 2.139 euros, en vez de la máxima que esperaba. Y una persona que cotizase ahora por base media y experimentara las mismas circunstancias que la anterior a los 50 años, se encontraría en 2029 con de 1.003 euros, en vez de los 1.783 esperados: un 43,7% menos.

Fuente: Cinco Dias

Fuente: Cinco Dias

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El despido en banca se abarata un 37% el año de la reforma laboral

El sector aún paga cuatro veces más que la media.

  • La indemnización media en banca ha pasado de los 66.947 a 42.496 euros en un año.
  • La cuantía sigue siendo cuatro veces superior a la de la indemnización media en España.
  • El sector es uno de los principales beneficiarios de la reforma laboral.

Ahora, cuando nos sentamos a negociar un proceso de ajuste de empleo, somos tres: la empresa, los trabajadores y la reforma laboral”, relataba hace unos meses un representante sindical para ilustrar el cambio que supuso la aprobación del decreto ley del 10 de febrero de 2012 con el que el entonces flamante Gobierno de Mariano Rajoy iniciaba su agenda reformista. Aunque, en estos tiempos de reducción de plantilla, no hay sector que no haya notado los efectos de la reforma, parece que para la banca ha supuesto una auténtica revolución. Desde diciembre de 2011 al mismo mes de 2012, el primer año en que ha estado en vigor la reforma, el coste medio de la indemnización por despido en el ámbito financiero ha caído un 37%.

En concreto, la compensación media recibida por un trabajador de actividades financieras y de seguros ha descendido desde los 66.947 euros de finales de 2011 a 42.496 euros. La rebaja es muy superior a la experimentada de media en el sector servicios, donde la indemnización se ha reducido un 14% en el mismo periodo, desde los 11.200 a los 9.596 euros.

Las firmas con ayudas han rebajado las indemnizaciones mientras la banca sana sigue pagando fuera de mercado

Con todo, las indemnizaciones en banca siguen siendo muy superiores a las del resto de actividades. El español medio recibe de media una indemnización de 10.104 euros al ser despedido. Apenas una cuarta parte de lo que recibe el de banca. Y eso, tras la reforma laboral. Un año antes, la pérdida de empleo en el sector financiero era compensada con una cuantía seis veces superior a la de la media nacional.

La diferencia alcanzó cifras astronómicas en 2011, durante la reestructuración de las cajas de ahorro, cuando el despido en banca se compensaba con una indemnización 12 veces mayor que la de la media nacional. En aquella ocasión, la macrofusión de la que nació Bankia (Caja Madrid, Bancaja, Caja Canarias, Caixa Laietana, Caja Ávila, Caja Segovia y Caja Rioja) vino acompañada de un proceso de ajuste que afectó a unos 3.700 empleados. Estos recibieron unos 46 días de salario por año trabajado más una prima de hasta 30.000 euros. Un marco que se convirtió en el modelo para procesos similares.

Pero las cosas han cambiado. En el ajuste pactado este febrero, con motivo del plan de reestructuración impuesto por Bruselas como condición a las ayudas públicas inyectadas a la entidad, que involucra a 4.500 empleados, la indemnización máxima se situó en 30 días de sueldo, con tope en 22 mensualidades, más una prima por antigüedad.

Una vía, de nuevo, que ha marcado la pauta para acuerdos como el de Novagalicia, también nacionalizada, o Caja3, que ha recibido ayudas. Estos casos, no obstante, aún no se registran en la estadística oficial reseñada, lo que hace prever que la tendencia al abaratamiento siga reforzándose.

Semejante cambio de paradigma ha acabado con la tradicional paz social que venía reinando en un sector acostumbrado a pactar prejubilaciones y generosas indemnizaciones por despido. La banca viene afrontando multitud de protestas desde principios de año, y lo que es más insólito, las primeras jornadas de huelga que sufre el sector desde los años noventa.

Solo la gran banca sana, reducida ya a un puñado de entidades, sigue manteniendo compensaciones fuera de mercado. El ejemplo más claro es el de Banco Santander que, coincidiendo en el tiempo con los últimos ajustes de Bankia, Novagalicia o Caja3, ha acordado un plan de 3.000 salidas no traumáticas, con indemnizaciones de 50 días de salario y tope en 42 mensualidades. Una cifra que supera la compensación por despido improcedente recogida en la legislación previa a la reforma laboral, los 45 días por año que ha pactado pagar CaixaBank. La diferencia entre las cuantías aplicadas por la banca sana y la que ha recibido ayudas es tal que puede apreciarse en la evolución del coste medio del despido de 2012. Así, la indemnización media bajó tras la reforma pero volvió a subir en el cuatro trimestre a raíz los acuerdos alcanzados en BBVA–Unnim, que llegó a ofrecer 50 días de salario más una prima de 100.000 euros, o en Sabadell-CAM, donde se fijaron 35 días de sueldo.

Empleo desincentiva la vía de las prejubilaciones encareciéndolas

Aunque los costes de la indemnización por despido en el sector financiero han ido reduciéndose, especialmente desde la implantación de la nueva reforma laboral, otras medidas adoptadas por el Gobierno están encareciendo severamente la otra gran vía de salidas históricamente aprovechada por el sector: las prejubilaciones. Primero fue la llamada enmienda Telefónica, por la que el Ejecutivo obligó a las grandes empresas con beneficios a cubrir al menos una parte de la prestación por desempleo que cobran los prejubilados. Aunque la gran banca ya venía cubriendo este coste, lo usual es que las empresas manden a sus prejubilados al desempleo durante los dos años en que tienen derecho a cobrar el seguro de paro, y que luego les cubran un porcentaje de su salario bruto anterior, junto a un convenio especial con la Seguridad Social, hasta que alcancen la edad mínima de jubilación y pasen a percibir su pensión. El Gobierno no solo acaba de iniciar la elevación progresiva de la edad mínima de jubilación anticipada forzosa desde los 61 a los 63 años, sino que ha endurecido la enmienda Telefónica. En concreto, las empresas de más de 100 empleados estarán obligadas a cubrir una parte de las prestaciones por desempleo no solo si están en beneficios actualmente, sino si registran dos ejercicios consecutivos de beneficios entre el año anterior al ajuste y los cuatro siguientes. Al aprobarse, además, de forma retroactiva desde el 1 de enero, la medida promete pasar factura a ajustes ya cerrados como los de Bankia, Novagalicia o Caja3.

Fuente: Cinco Dias

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