Guia para entender la reforma financiera

Tres, dos, uno… Fantan horas para que el Gobierno saque a la luz una nueva reforma financiera que será clave para el futuro de nuestro sistema bancario, especialmente cuando la polvareda levantada por la nacionalización de Bankia está aún en el ambiente. Nuevos términos técnicos comienzan a invadir la primera plana de la actualidad económica, pero descienden también al bolsillo de cada ciudadano. Y es que la vuelta del credito, tan ansiada por los ciudadanos y pymes españolas, depende en buena parte de la letra pequeña de la nueva regulación. A continuación sigue una guía para comprender términos clave de la reforma:

– “Banco malo”: El conocido popularmente como “banco malo” es una fórmula utilizada por varios países europeos, como Suecia, Alemania, Irlanda o Reino Unido, para sanear a sus entidades. Aunque hay diferentes modelos, el objetivo es siempre el mismo: apartar los activos tóxicos para despejar dudas sobre la salud del sistema financiero. En España, no se creará un banco malo, sino una sociedad inmobiliaria que aglutinará el riesgo promotor de las entidades que así lo deseen.

– Inyección de dinero público: La capitalización de estas entidades conlleva la inyección de dinero público, si bien la intención es que no sea a fondo perdido. Es decir, estas sociedades deberán ser gestionadas y, posteriormente, sacados sus activos a la venta para que el Estado, y los contribuyentes, recuperen los fondos.

– “CoCos”: Es la abreviatura de “convertible contingente” y es el término utilizado en el argot financiero para denominar a unos bonos que llegaron a España de la mano de la reforma financiera del pasado mes de febrero. Su principal singularidad es que se convierten necesariamente en acciones ordinarias, incluso contra el deseo de sus titulares, cuando el nivel de recursos propios de la entidad emisora desciende por debajo de cierto nivel. El Gobierno utilizará este fórmula para cubrir los agujeros que puedan surgir en el balance algunos bancos tras dotar las nueva provisiones.

– Activos tóxicos: Según datos del Banco de España, las entidades españolas están “contaminadas” por 184.000 millones de euros que prestaron a los promotores de viviendas en la época de la burbuja y que a día de hoy han dejado de pagar o hay un riesgo claro de que vayan a empezar a hacerlo. Estos cuentan con un colchón de provisiones con el que afrontar pérdidas que ya fue engordado el pasado mes de febrero por el Ministerio de Economía.

– Activos “sanos”: Sin embargo, las mayores dotaciones sobre los activos tóxicos no han sido suficientes para despejar las dudas sobre nuestro sistema. Por ello, el Gobierno prepara una nueva tasación de los activos inmobiliarios, que suponen 124.000 millones en todo el sector, para adecuar su valoración a los precios actuales, muy alejados de los de la época del “boom”.

– Provisiones: La diferencia de valor que arroje la nueva tasación deberá ser provisionada. En la práctica, los bancos españoles han ido guardando una parte de sus beneficios en previsión de que nunca recuperen una parte de esos créditos, de manera que no tengan que asumir de golpe las eventuales pérdidas en la cuenta de resultados. Básicamente esto es lo que se conoce en el lenguaje contable como “provisionar” un riesgo. Las entidades han provisionado hasta la fecha casi 128.000 millones de euros.

Fuente: abc.es

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